viernes, 8 de junio de 2012

Poesía de soledad

[Escrito realizado por Rafael Salazar Prieto]


Soledad,
¡oh, soledad!
Sólo tú me muestras la Verdad
en ratos de libertad.

Me liberas del hastío
que asecha a diario,
que pronto se vuelve frío
para este solitario.

Tiemblo al darme cuenta
que al estar acompañado,
no importa sean cincuenta,
nadie está a mi lado.

Nadie me acompaña
en esta tempestad,
nadie me acompaña
y eres tú mi soledad.

Sólo a ti te siento
en el fondo de mi ser,
profundo sentimiento
que nunca vas ha perecer.


Sólo a ti te siento
de forma inmediata,
mientras que al resto
tan sólo mediata.

Es por eso,
no importa qué intente,
me encuentro preso
de forma elocuente.

Tratar de ir al otro
para adivinar sus pensamientos,
es mirar su rostro
e interpretar sus sentimientos.

Es así de claro
con el poder de la mirada,
todo se vuelve raro,
y no se entiende nada.

Pero es estando preso
cuando encuentro libertad,
entre el tumulto espeso
tú me muestras la Verdad.

La verdad estar solo
es la Verdad,
nací solo,
y he de morir en soledad.

¡Soledad!
mi fiel compañera,
tu lealtad
morirá cuando muera.

En tu compañía
me conozco con claridad
escribiéndote  poesía,
poesía de soledad.

2 comentarios:

  1. "Retirado en la paz de estos desiertos,
    Con pocos, pero doctos libros juntos,
    Vivo en conversación con los difuntos,
    Y escucho con mis ojos a los muertos."
    (Quevedo)

    Este poema tuyo, Rafa, me recordó a estos versos de Quevedo... La soledad es una de las musas por excelencia de quién le gusta escribir, sea el género textual que sea...

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  2. Los dos últimos versos de la estrofa de Quevedo me recordaron una estrofa de Sor Juana:

    Óyeme con los ojos,
    Ya que están tan distantes los oídos,
    Y de ausentes enojos
    En ecos de mi pluma mis gemidos;
    Y ya que a ti no llega mi voz ruda,
    Óyeme sordo, pues me quejo muda.

    La estrofa de Sor Juana tiene que ver con la ausencia, pero la ausencia está estrechamente ligada con la soledad.

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